EL PERFIL DEL PENTAGRAMA: El chico triste y solitario, por Eva Sion


Hasta aquí he llegado,

desde aquí he partido.

Un camino sin descanso

que buscó donde nacer

antes de haber nacido.



Alguien dijo de él que “llevaba toda la vida muriéndose y nadie se lo creía”, porque siempre estaba ahí, presente entre sus amigos, en las presentaciones de discos, en los homenajes, en los conciertos íntimos y en los otros más populares… y todo a pesar de su vida escurridiza y su mirada escondida… y con un destino vendido de antemano, pero con la virtud intacta de creer en el misterioso espíritu de la esperanza, esa que afloraba en sus letras y en sus acordes…

Según Javier Marías, “los años ochenta en Madrid fueron un recreo merecido tras los sobresaltos de la transición, pero tal vez demasiado prolongado y estéril.”… ¿Qué podremos decir pues de los sustos que nos depara nuestra maltrecha democracia?... ¿De qué recreos seremos merecedores quienes los sufrimos cotidianamente?... Y Antonio Vega ya no está para liderar “movidas madrileñas” o de otras coordenadas geográficas del terreno patrio, o no… Y nosotros necesitamos de personas como él, cuya energía nos conmueva la médula y sea capaz de resistir el paso del tiempo con la misma frescura del primer concierto, porque necesitamos personas que nos susurren melancolías de trenes que pasan y ya no vuelven, de amores que podrían haber sido y no fueron, de levedades humanas que nos hacían sentir profundos y trascendentes…

Antonio era un chico triste y solitario, superviviente a su manera y maldito a la de los otros, pues él sólo seguía lo que le dictaba su propia sensibilidad cuando los sentimientos se le agolpaban para querer aflorar, ajenos a modas y tendencias, para lanzarse directos a los corazones de quienes le escuchábamos, aunque fuera, como en mi caso, con algunos años de retraso… Pero en sus canciones encontré la paz que nunca antes supe descubrir en las tardes de otoño, ni en las cálidas mañanas tomando el desayuno mientras veía nevar por la ventana… Y cuando escucho a mi padre canturreando con su recia voz de campesino  desafinado: "Un día cualquiera no sabes qué hora es / te acuestas a mi lado sin saber por qué / las calles mojadas te han visto crecer / y tú en tu corazón estás llorando otra vez / me asomo a la ventana eres la chica de ayer / jugando con las flores de mi jardín / demasiado tarde para comprender / chica vete a tu casa no podemos jugar"… Algo que no sé definir me embriaga y me llena de nostalgia por unos tiempos que no viví, pero, lo peor de todo, es que jamás volverán.

Cuando me acerqué por primera vez a la música de Antonio Vega, a pesar de la prepotencia del músico recién orneado en el clasicismo del conservatorio, no pude por menos que sentir primero respeto y después, con el tiempo, cariño. Superviviente de lo que se dio a llamar “La Movida Madrileña”, no sólo le dio el himno que la representa, “Chica de ayer”, una de las mejores canciones del pop español, sino otros éxitos que le darían empaque y calidad a aquel sucedáneo de movimiento cultural de los 80.

Antonio Vega nació en la capital de España el 16 diciembre de 1957. En 1978 creó, junto con su primo Nacho García Vega, el grupo Nacha Pop, el cual se disolvería diez años más tarde a causa de las desavenencias de los dos primos, pero esa década daría para varios discos de estudio:  Nacha Pop (EMI-Hispavox, 1980),  Buena disposición (EMI-Hispavox, 1982), Más números, otras letras (DRO-Warner, 1983), Dibujos animados (Polydor-Universal, 1985), El momento (Polydor-Universal, 1987) y el álbum en directo Nacha Pop 1980-1988 (Polydor-Universal, 1988).

Pero vayamos por orden y en primer lugar tenemos que dejar claro que Nacha Pop tenía dos compositores, lo cual, algunas veces, en vez de ser una suerte resulta una desgracia, pues es difícil mantener la paz cuando hay dos gallos en el gallinero. Durante la primera época, Antonio lanzaría

 numerosos temas propios que le darían bastante fama, como, por ejemplo, “Chica de ayer”, aparecido en el primer álbum del grupo que llevaba el nombre del mismo por título. El segundo trabajo de estudio, “Buena disposición”, mantenía la misma línea musical que el anterior, siendo su canción más conocida, “Atrás.”  “La canción trata de la fortuna de haber encontrado a un amigo de verdad y de saber valorar lo que eso puede aportarte”:
“Más números, otras letras” fue el tercer LP de la banda. En aquella época comenzaron a trabajar con el sello DRO, con el que también lazaron el mini-LP “Una décima de segundo,” siendo el tema más conocido el que le daba nombre. Por entonces colaboraba con Peter McNamee bajo cuya producción se perfeccionó bastante el sonido del grupo. “Esta canción es una bellísima composición del maestro Antonio Vega donde la geometría, la física, el tiempo, el espacio y el amor se dan la mano en un íntimo encuentro plagado de profundas metáforas”( http://woody-jagger.blogspot.com):

Posteriormente a este trabajo, en 1985, lanzaron el álbum “Dibujos animados” con temas de tanta calidad como “Cada uno su razón” o “Relojes en la oscuridad” y, al poco tiempo, editaron “El momento” del que destacaremos la canción “Lucha de gigantes”: “La letra es de lo más bello que ha dado la lírica española en estos últimos treinta años. En ella se nos confronta la enormidad del universo frente a la pequeñez de los seres humanos. Los miedos nos acechan en la vida y en los sueños y necesitamos de una voz que nos diga que los monstruos no existen, que los fantasmas están en infiernos y no a nuestro alrededor, que no estamos solos frente al mal porque hay quien nos protege, alguien que nos dejará pasar a un lugar donde estemos a salvo” (http://corazondecancion.blogspot.com.es) :

Mientras Antonio Vega era un compositor con una delicada visión del mundo desarrollada desde una perspectiva totalmente personal, su primo Nacho García Vega fabricaba un pop más directo con letras más sencillas y menos metafóricas. Este contrapunto en lo creativo también se llevó en lo personal por lo que en 1988, tras una serie de conciertos en Madrid que darían como fruto el disco de despedida “Nacha Pop 80-88”, la banda terminaría por separarse y daría comienzo la carrera de Antonio en solitario con el álbum de 1991 “No me iré mañana”, el cual tuvo una buena acogida entre el público y la crítica, al que le siguió al siguiente año “El sitio de mi recreo”, donde se recogen doce canciones grabadas por Antonio anteriormente, tanto en su época de Nacha Pop como en solitario:  “El sitio de mi recreo posee esa magia capaz de moldear el tiempo y el espacio. Pese a los tópicos y clichés que rodéan a cierta clase de artistas, Antonio tuvo un infancia normal y feliz, sin problemas ni familias rotas, y en esos viajes astrales que solía realizar con su música conseguía rescatar esos recuerdos y transformarlos en canciones, moldeaba el tiempo y el espacio a su antojo”. (http://www.routeamericana.com)

Este álbum volvió a colocar a su autor en las primeras filas de la música pop española, por lo que Polygram aprovecha el tirón y lanza al mercado “Ese chico triste y solitario”, un disco homenaje que cuenta con la participación de Los Secretos, Gabinete Caligari y Fangoria entre otros. Esto sonaba un poco extraño en el mundillo musical, por lo que comienzan a oírse rumores sobre la salud de Antonio Vega quien, en esos momentos, se encontraba encerrado en un estudio de Londres grabando su siguiente trabajo, “Océano de sol”, en el que colaboró el guitarrista de Roxy Musix, Phil Manzanera, de cuyo trabajo Antonio no quedaría demasiado satisfecho. De aquí destacaremos la canción que le da nombre al álbum y cuya producción estuvo a cargo de Julio Médem: “Un día de 1994 Julio Medem y Antonio Vega unieron su destino artístico por primera vez. La discográfica del músico eligió al cineasta para dirigir el videoclip del tema 'Océano de sol', canción perteneciente al disco homónimo del ex miembro de Nacha Pop. Este trabajo, grabado en Inglaterra y producido por Phil Manzanera, se editó en 1994 y contiene algunas de sus canciones más conocidas como 'Elixir de juventud', 'Vapor', 'Lleno de papel' o una nueva versión de 'El sitio de mi recreo” (http://www.juliomedem.org)

En 1998 participa en un disco homenaje a Joan Manuel Serrat, “Serrat, eres único” y colabora con Ketama en “De akí a Ketama” con quienes interpretó “Se dejaba llevar por ti” y poco más tarde se unió a Joaquín Sabina, Miguel Ríos y otros diecinueve artistas en el concierto conmemorativo del 20º Aniversario del Diario El País:

Con “Anatomía de un ola”, de 1998, vuelve al camino creativo. De este disco dijo el mismo Antonio: “es mi orgullo y mi esperanza. Nunca antes había tenido la sensación de tener una joya entre mis manos. ¡Tomadla y hacedla vuestra!”. Es éste un trabajo más acústico y tranquilo que los anteriores, con temas como “Ángel caído”, dedicado a Vicente Van Gog, o “Como la lluvia al sol”:

Luego colaborará con Burning en el homenaje a Pepe Risi, en algunos pequeños trabajos cinematográficos y en el disco homenaje de Los Secretos a la muerte de su componente Enrique Urquijo.

En el 2001 ficha por EMI y graba el álbum “De un lugar perdido”, un pequeño disco del que destacan temas como “Estaciones”, “Para bien y para mal” o “A trabajos forzados”, un poema de Antonio Gala musicado por Antonio Vega:

Tras diversas colaboraciones con diferentes grupos y músicos: Jarabe de Palo, Ñete, Tontxu… y de obtener el Premio Ondas por su contribución a la música española, el 5 de julio de 2001 realiza un concierto en el Círculo de Bellas Artes de Madrid que será editado en un nuevo álbum, “Básico”, en el que aparecerán nuevas canciones como “San Antonio” o “Materia oscura”:

En los siguientes dos años lanza “Escapadas”, donde se recogen sus últimas colaboraciones con otros grupos, “Autorretratos: Lo mejor de Antonio Vega” y el intimista tributo a la mujer de su vida, “3000 noches con Marga”, es este un disco homenaje a la prematura muerte de Margarita del Río, el 11 de febrero de 2004, la mujer con la que había convivido desde finales de los noventa y que había sido, además de su compañera sentimental, coautora de algunos de sus temas. Este fue un duro golpe para Antonio que agravó su salud, sufriendo una fuerte neumonía y una profunda depresión. “3000 noches con Marga” fue su último disco en solitario y en él se incluyen temas como “Ángel de Orión”, “Caminos infinitos” o el instrumental que le da título:
En los últimos años Antonio colaboró además en multitud de discos y proyectos, entre los que destacan “Acelerado” con Los Limones en su disco “Palabra” (2006), “En el mismo lugar” con Rosario Flores en“Contigo me Voy” (2006) y “El sitio de mi recreo” con Miguel Bosé en “Papito” (2007). Pero la sorpresa salta en 2007, cuando se produce la reunión de Nacha Pop tras veinte años de separación. Antonio y Nacho liman asperezas y celebran una gira que comienza el 26 de octubre de 2007 en el Palacio de los Deportes de la Comunidad En 2007 la banda se vuelve a reunir para ofrecer una serie de conciertos por España entre junio y octubre de ese año, colaborando asimismo en la grabación del filme en DVD “La edad de oro del pop español”.
El 12 de mayo de 2009, tras varios días ingresado en el hospital Puerta del Hierro de Madrid, Antonio muere a causa de una dolencia pulmonar. Estaba trabajando en un disco en directo que tenía previsto lanzar a finales de año y embarcado en una pequeña gira por teatros de toda España. 

Y con él se fue uno de los músicos más respetados y queridos de la música española actual, convirtiéndose en la fuente de la que han bebido, beben y beberán todos aquellos que han tenido alguna vez el sueño de crear una canción…

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